No son los segundos ni los cronómetros los que marcan el tiempo de Alonso, sino la intensidad de cada curva, cada destello y la esperanza de la #33 que no llega.
Sí, creemos que todo lo que nos gusta es eterno. Sin embargo, nada lo es. Lamentablemente, somos seres humanos y nuestro paso por la vida es finito. También lo es el cuerpo, las ganas, los deseos y las carreras de los ídolos. Por mucho que Fernando Alonso haya generado en estos últimos 20 años, poco se pudo hacer contra la suerte, las malas decisiones y las fallas de los equipos.
Veinte años es mucho tiempo, y si miramos este túnel, hay tanto para ver: destellos de esa bendita #33. Mónaco 2023, una carrera que sigue siendo imposible de superar para los fanáticos del Nano. Verlo otra vez en los podios, tan cerca y tan lejos, dolió… pero también mantuvo viva la llama de la esperanza.
Pero esta semana, el “Magic” nos sorprendió con declaraciones que seguramente han roto más de un corazón:
“Si el coche de 2026 va bien, puede ser mi último año”.
El nuevo año augura grandes cambios en la parrilla, motores, autos y reglas; todo se renueva y, con esto, la esperanza de que Fernando Alonso finalmente adquiera su título número 33.
No nos queda mucho tiempo. La fanaticada estará esperando que el auto de 2026 sea otro John Deere para evitar el retiro. Pero si hablamos sinceramente… ¿qué darían por volver a verlo campeón después de tanta espera?
La F1 cambió mucho. Algunos creen que las carreras son aburridas, y en cierto punto es entendible. Los viejos Grandes Premios eran demasiado buenos: las rivalidades, los autos, los imprevistos, todo fue reducido a la mínima expresión. Sin embargo, del lado de este personaje histórico viviente que sigue dando cátedra dentro y fuera de la pista, encontramos un poco de ese vértigo histórico que tanto se anhela. Las carreras no son aburridas; solo hay que saber mirarlas.
He ahí el valor de lo que ha hecho Alonso en estas décadas. Sí, los resultados no acompañaron, pero los momentos felices que hemos tenido, eso no nos lo quita nadie.